EL PAÍS HABLA DE MACRI, CRISTINA Y ALBERTO

El presidente Alberto Fernández asumió con el necesario consenso para gobernar. Más del 48% de la población votó su candidatura junto a Cristina Fernández de Kirchner.

En el Congreso, el 10 de diciembre, trazó algunos ejes estratégicos, además de ciertas consignas de más corto plazo.

Algunos de esos ejes remiten a políticas de los gobiernos de Néstor Kirchner y CFK, otras pareciera que miran más a desafíos que plantea el siglo XXI.

Sin embargo, la narrativa del gobierno saliente de Mauricio Macri, también se explayó sobre ‘ejes estratégicos’ a lo largo de su gestión. Y pareciera que un 40% de la población los avaló en las urnas.

Estrategias bien divergentes.

Buscamos voces que hablen del país de Cristina, del de Macri y del que viene.

No solo desde la Capital Federal, ni menos aún desde las tapas de los diarios. En un país diverso como Argentina, preguntamos por:

la situación laboral y salarial;

las alternativas de organización, intercambio y solidaridad;

el vínculo con la institución y las autoridades;

la Argentina ¿país federal?;

cómo lo cotidiano y los reclamos fue reflejado en los medios;

migrar, el suelo, el agua y

educarse e investigar.

Un balance, una radiografía, y también un punto de partida.

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SOBERANÍA ALIMENTARIA

“Estos años han sido tremendos, dramáticos para la Argentina. Se aprobaron más transgénicos en estos últimos cuatro años que los que se habían aprobado en todo el período anterior.

Se le dio impulso al agronegocio con la quita de las retenciones, y en general todo el modelo extractivista avanzó de manera tremenda en todo el país, sumado al modelo neoliberal que provocó la destrucción de empleo, de migraciones de los territorios, de pobreza…Creo que es una alegría que este ciclo neoliberal haya concluido.

En cuanto a lo que viene, tengo muchas expectativas, que va a ser algo muy positivo, porque salir de eso, es la oportunidad de apuntar a una cierta redistribución de la riqueza, a un proceso donde se estimule la producción, eso abre al optimismo. Que se planteen como valores para la etapa que viene la colaboración, la solidaridad, el tener en cuenta al otro, son cosas muy positivas. Creo que estaremos mejor en los próximos años, sin duda.

Trabajo en la acción por la biodiversidad para el sustento, por la soberanía alimentaria, en defensa de las semillas, en defensa de la agricultura campesina agroecológica, vivo en Marcos Paz, a 50 km de la Ciudad de Buenos Aires, y a 200 metros de la soja.

La soja abarca 20 millones de hectáreas en el país. Entonces, tengo claro que el modelo que plantea el capitalismo no deja alternativas. Está basado en la explotación de la naturaleza, en la explotación de uno sobre otros a nivel de la personas, y sin duda Alberto Fernández no puede salir de esta trampa en la que está metido el planeta. En consecuencia creo que el extractivismo en la Argentina va a continuar , la minería va a seguir avanzando, la soja, los transgénicos, la agricultura industrial va a avanzar sobre los territorios, y esto representa un problema hacia el futuro, porque lo que nos espera en el largo plazo es un país devastado…las crisis que están afectando hoy al planeta, la crisis climática, la pérdida de biodiversidad, la crisis del agua, se van a seguir agudizando.

En este momento de la sociedad, y el 40% que lo votó a Macri es un ejemplo contundente, estamos inmersos en el individualismo, el yo me salvo, no me importan los demás. Y mientras no haya un cambio de conciencia en las personas y las acerque a un modelo asentado en el buen vivir, y en la colaboración, en otro paradigma de relaciones, no tenemos oportunidad de que los gobiernos hagan algo distinto.

No obstante, creo que se abre una perspectiva positiva cuando se afirma desde el nuevo gobierno que va a haber apoyo a la agricultura familiar, a los campesinos y campesinas para que colaboren con esta necesidad que tenemos de terminar con el hambre que hay en la Argentina, y esto es muy positivo, aunque no va a concluirse con el modelo.

Nosotros seguiremos en la lucha contra los agrotóxicos, contra la minería contaminante, y vamos a estar acompañando estas luchas desde un lugar bien distinto a lo que ocurrió en estos 4 años”.

Carlos Vicente – Integrante de la organización internacional ecologista GRAIN y de Acción por la Biodiversidad

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CARBÓN AL SUR DEL SUR DE LA PATAGONIA

“YCRT, Yacimientos Carboníferos Río Turbio, es una empresa minera subterránea de carbón en la provincia de Santa Cruz, la única empresa minera de carbón operada por el Estado y actualmente está intervenida.

En diciembre de 2015 cuando asume el macrismo comenzó a tomar medidas que fueron en perjuicio de la continuidad de nuestro yacimiento, ya que que el gobierno de CFK había inaugurado una usina de 240 megavatios, ubicada a metros de la boca de mina. Esa era una histórica lucha de décadas de los trabajadores, para poder generar energía para el país, aportando esos 240 megavatios a través del sistema interconectado nacional, lo que significa cubrir lo que precisan 4 provincias.

Ellos cuando asumieron paralizaron la obra, y obviamente eso empezó a repercutir en el yacimiento: un plan sistemático de ajuste económico y presupuestario, no solamente paralizando las obras sino limitando la operación de nuestro yacimiento.

Para el año 2016 se profundizó la crisis: despidieron a los 900 trabajadores de la construcción, de la UOCRA, que construían la usina. Y en 2017 hubo una tanda de despidos, 79 compañeros despedidos de forma arbitraria, ilegal y apoyados en argumentos mediáticos: Canal 13 del Grupo Clarín en un informe mostrando una mina que estaba ‘abandonada’, que no producía y que era un nicho de corrupción. Bueno, con esos argumentos fueron llevando adelante este ajuste hacia los trabajadores.

A mediados de enero de 2018 comenzaron a llegar los telegramas a más de 500 familias, que fueron despedidos por decisión del gobierno de Mauricio Macri, y sus ejecutores locales, el actual interventor Omar Zeidán. Un plan macabro, un genocidio social, ya que YCRT le dio vida a nuestros pueblos. Son dos localidades: principalmente 28 de noviembre y Río Turbio, de más de 30 mil habitantes, que dependen de esta sola actividad, la principal actividad que es la extracción del carbón.

Antes de 2015, con el gobierno anterior también tuvimos que lucharlo. Históricamente nuestra empresa tuvo que ser defendida por nuestros pueblos. También en 2015 y 2016 ATE discutió el presupuesto de la empresa y para mantener los puestos de trabajo, pero no lo pudimos revertir de 2016 para adelante.

Nosotros no teníamos expectativas con el macrismo. Sabíamos lo que es el neoliberalismo, muchos organismos estatales lo habíamos sufrido en la década del ‘90, lo han mostrado nuestros padres, así que no era mucho lo que podíamos esperar.

La intervención nos denunció el Convenio Colectivo de Trabajo, congelaron el salario por tres años a pesar de que UPCN -a quien denunciamos- firmó aumentos paritarios, tampoco nos pagaban la cuota sindical, o sea, a los compañeros les descontaban y no llegaban los aportes a ATE para ahogarnos económicamente. Por suerte pertenecemos a una organización nacional con espalda para aguantar estos golpes, y eso nos permitió dar la pelea igual.

El esfuerzo de todos hizo no solo retroceder en los despidos al macrismo sino también mantener la empresa operativa y abierta, ya que la decisión era directamente cerrarla, desguazarla.

No se entiende qué significa estar al sur del sur de la Patagonia, localidades que están lindando la frontera con Chile…son los últimos pueblos que hay en el continente.

Y nos animamos a dar la pelea, a resistir y a enfrentarlos yendo a Buenos Aires: hicimos el acampe frente al Congreso y otras acciones políticas, gremiales y mediáticas para hacer visible este reclamo. Yo estuve al frente de esta lucha de los compañeros porque ya desde agosto 2017 estaba representando a los compañeros desde ATE como Secretario General y desde ese momento hasta el último día que me tocó estar al frente hemos dado esta pelea, en conjunto con diferentes sectores formamos una intersindical e inclusive enfrentarnos a la gendarmería que mando Patricia Bullrich. Mandaron más de 200 gendarmes para militarizar la empresa y garantizar el desguace. Pero lo revertimos, y virtualmente hicimos retroceder a ese convoy de Gendarmería.

También llevamos 7 toneladas de carbón y lo quemamos en las puertas del Congreso para hacer visible nuestro reclamo y para demostrar que el carbón existía, que está…que es el mineral que nos da expectativa de futuro y de vida para nuestros pueblos. Así logramos reincorporar a más de 200 compañeros de los 500 que fueron despedidos de forma irregular y arbitraria. Varios, lamentablemente, optaron por estos retiros extorsivos que implementaron, como en la década del ’90, retiros mal llamados ‘voluntarios’ y a algunos los ganó la desesperación, el miedo y la incertidumbre y optaron por firmar esos retiros. Y lógicamente lamentamos que no hayan tenido la fuerza para acompañarnos en este triunfo que fue uno de los mayores triunfos sobre el gobierno macrista con la reincorporación de los compañeros.

Tenemos la expectativa de que con este nuevo gobierno las cosas puedan cambiar y se puedan encarrilar hacia el proyecto aquel de poner el carbón en la usina y transformar ese carbón en energía como lo han soñado nuestros padres, nuestros abuelos. Esa es la tarea pendiente que nos queda, y esperamos que con Alberto Fernández podamos concretarlo, y dejar de ser una empresa intervenida y que volvamos a ser una empresa netamente estatal, y que en su directorio tengan participación los trabajadores. No solamente para tener un mayor control sino poder tomar ciertas decisiones que los trabajadores consideramos necesarias para lograr estos objetivos.

Es una empresa a la que desde hace muchos años no se le dio la relevancia, la importancia que tiene, y esa es nuestra lucha: queremos demostrar que podemos generar un aporte desde el sur de la Patagonia, no solo para defender la soberanía energética sino la soberanía productiva, y generar puestos de trabajo tan necesarios en estas latitudes.

Además de la extracción de carbón y producción de energía a través de la usina, tenemos otras alternativas como la utilización de cenizas que va a generar la quema del carbón en esa usina. Eso puede generar un ahorro genuino para la empresa y el Estado nacional. La verdad que no es lo mismo importar fueloil o el gas que eleva incluso el costo de las tarifas, que usar el recurso que tenemos. Se ahorraría una importante cantidad de dinero y eso refuerza que YCRT es una empresa altamente viable, rentable. ¡Y generar más puestos de trabajo, la industrialización para la región!

Además el excedente de carbón podría exportarse, y generar divisas. Por otro lado se podría utilizar el gas de los mantos de carbón y de los frentes de explotación: se puede extraer y comercializar ese gas.

Me tocó exponer en distintos foros en la zona y en Buenos Aires, donde participó quien ahora es presidente, y tuvo la oportunidad de escuchar qué estaba sucediendo con nuestra empresa. Y él se acercó, y hablamos, e incluso tuvimos reuniones con Sergio Massa, con Cristina Kirchner, con Máximo Kirchner, con dirigentes del Frente Renovador y varios sectores políticos a los que les hemos demostrado que nuestra empresa no es lo que han ‘vendido’ el grupo Clarín, los programa de tv como Intratables o Animales sueltos que decían que somos un nicho de corrupción donde la gente no trabajaba y ganaba enormes sueldos, y debimos trabajar fuertemente para revertirlo y que se sepa la verdad.

Ojalá logremos recuperar a los compañeros expulsados del sistema. De casi 3 mil trabajadores, ahora hay 1000 menos. Nos golpeó muy fuerte, también, que no le paguen el complemento jubilatorio a nuestros jubilados que dieron su vida a la empresa.

Tenemos expectativa, por suerte la pesadilla terminó”.

Miguel Páez – ex secretario general de la Asociación Trabajadores del Estado en YCRT- Santa Cruz

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producido por OpSur

LO URGENTE ES EL HAMBRE

“Los trabajadores sabemos que lo urgente es el hambre, que nos toca a muchos argentinos.

Hemos luchados en estos años, mucho.

En 2019 nuestra organización, el Frente de Organizaciones en Lucha, FOL, organizó un Polentazo nacional en docenas de localidades, y nosotros lo hicimos en Oberá, Misiones.

Ojalá que haya algo de mejoría en todos los ámbitos.

Hay que pensar con el corazón, porque hace mucho que la democracia no existe en Argentina.

Cada presidente que ha pasado se olvidó de lo que la democracia debería brindarle a los más humildes, eso lo sabemos todos.

Reitero: lo urgente es el hambre”.

Darío Coimbra – FOL- Frente de Organizaciones en Lucha- Oberá – Misiones

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DESARTICULAR EL INTI

“El Instituto Nacional de Tecnología Industrial tiene una larga historia de peleas por el salario. En 2007 conquistamos un Convenio Colectivo de trabajo sectorial, que garantizó la carrera laboral y derechos tanto para trabajadorxs de planta permanente como para contratadxs, y en 2011 tuvimos un duro conflicto porque el gobierno sacó el Decreto 324/11 que preveía el recorte salarial. El rol de UPCN firmando con el gobierno paritarias a la baja llevó a más lucha, y hubo represión. Pero esa pelea y nivel de organización nos permitió tener un salario bastante por encima de la media de la Administración Pública Nacional.

Todavía en 2016, con el macrismo ya en el poder, pudimos conquistar bonos y sumas fijas que nos permitieron paliar la situación, pero en 2017 eso se perdió y ahora, finalizada esa nefasta gestión, los sueldos han perdido su poder adquisitivo: ya no se llega a fin de mes, y la situación de auxiliares y técnicos/as en INTI es dramática.

En la última gestión kirchnerista de 2011/2015, el diálogo fue muy difícil, ya que la política fue de ajuste y abandono de líneas de trabajo estratégicas, pero siempre se reconoció al gremio mayoritario, ATE, como interlocutor: se respetaban las comisiones paritarias (CIOT, CyMAT, etc).

La irrupción del macrismo significó persecución política y gremial; se impugnó y desconoció las elecciones en ATE, se suspendieron las comisiones paritarias, se nos bloquearon los correos electrónicos a les delegades…

Nuestro conflicto tuvo una repercusión mediática desigual, tal como ocurre de acuerdo al “alineamiento” de las empresas de medios con determinada administración. En 2011/12 nos cubrió Canal 13 y TN; en 2018, C5N y Crónica, hasta que dejamos de ser “noticia”. Lo que siempre mantuvimos fue un enorme apoyo y difusión por parte de los medios alternativos y populares, creo que ahí está la clave de la democratización de la información y de instalar otra lógica que no tenga que ver con las ganancias o los intereses políticos de los dueños de medios.

En 2018 el gobierno de Macri llevó a cabo despidos masivos en INTI, con 265 en el mes de enero, a los que se sumaron 7 más en el mes de mayo, y 2 nuevos despidos en el año 2019. Fue un ataque preciso: se echó fundamentalmente a delegadxs de ATE, afiliadxs, activistas, o compañerxs que trabajaban en áreas que les interesaba desarticular y manejar directamente para poder digitar licitaciones amañadas, o tapar manejos poco claros de los fondos (finanzas y dirección de obras). Resistimos heroicamente, tomando el organismo por 40 días, y aún hoy nos mantenemos organizados, con la exigencia de que todos vuelvan a sus puestos de trabajo, para juntes reconstruir el Instituto.

Esperamos que vuelvan a existir ámbitos de diálogo, de debate, tanto a nivel institucional como gremial, y que podamos discutir el rol de INTI, y lo que creemos que estamos llamados a hacer como Institución. El desafío está, por un lado, en que los recursos naturales y su “explotación” sea en beneficio del pueblo, pero por otro lado, en avanzar en formas de producción sustentables y ecológicas, tareas en las que el INTI tendría mucho para aportar.

Las expectativas son muchísimas en INTI, que vive una gran alegría y esperanza, pero si no hay definiciones más precisas respecto de la política con el FMI y la deuda…Creo que lo fundamental será mantener el nivel de organización y aprovechar esta sensación de mayor libertad y menos miedo, para recuperar lo que nos quitaron. Siempre la clave estuvo en la movilización popular.

La propuesta de Alberto Fernández de orientar la pauta publicitaria para garantizar campañas ligadas a educación, prevención y divulgación científica es muy interesante. Y eso permitiría en nuestro caso, el acceso masivo, por ejemplo, a programas que se desarrollan en INTI, innovaciones, ensayos y estudios que tienen un alto impacto social, pero que las grandes mayorías no acceden a conocer”.

Giselle Santana, secretaria general de la Reg. Norte de la CTAA Capital, trabajadora del INTI y delegada de ATE en el organismo por 10 años

LA UTOPÍA DE VACA MUERTA

“Vaca Muerta fue la ‘estrella’ promocionada por el último gobierno kirchnerista.

Lo que sucedió en el gobierno de Macri fue un avance de las perforaciones de fracking sobre diversos territorios, que fueron fuertemente impactados. No hubo grandes cambios normativos, quizás la focalización de los subsidios, que al cierre del gobierno anterior se destinaba a todo tipo de extracción de gas que superara una extracción esperada, y pasó a la producción en proyectos de fracking.

El gobierno saliente hizo una gran utilización de cierto ‘marketing verde’, que intenta articular el desarrollo de emprendimientos super-rentables y manejados por grandes corporaciones con un discurso de “sustentabilidad”. En tanto la nueva gestión de A. Fernández siga creyendo que Vaca Muerta, o la extracción de hidrocarburos o, más ampliamente, de bienes comunes es la salvación a la restricción externa, a la necesidad de dólares, los territorios y las poblaciones seremos afectados más allá de cualquier normativa o discurso de sustentabilidad o buenas prácticas que promuevan.

El país no discute la cuestión socio-ambiental. Las disputas socioambientales sobre cuestiones hidrocarburíferas se fueron institucionalizando, o sea, las asambleas y multisectoriales perdieron protagonismo y creció el protagonismo de los sindicatos y las universidades, que mantuvieron una crítica fuerte con llegada a grandes sectores sobre la expansión petrolera.

No es que los colectivos o grupos asamblearios hayan desaparecido, mas bien disminuyeron en número de integrantes y se consolidaron en la actividad local, pero perdieron fuerza en la intervención de una mirada más general.

En los últimos cuatro años, esos discursos se los apropiaron sectores que en la gestión k habían renegado o menospreciado esos planteamientos, y la expectativa es que puedan sostener una mirada crítica como adherentes ahora a la fuerza que gobierna el país.

Las petroleras son realmente muy poderosas. La aparición de los cuestionamientos a la expansión petrolera en medios masivos de comunicación siempre ha sido difícil. Más allá del interés gubernamental, la pauta petrolera es muy importante para el sostenimiento de algunos medios, y la capacidad corporativa para intervenir en la agenda mucho mayor que la de quienes sostenemos versiones críticas.

Hay un tema fundamental que no aparece en esto del federalismo del que habla el nuevo presidente. Veo difícil que se modifique la relación con las regiones que generan energía y las grandes urbes, que son las grandes consumidoras: esa desigualdad territorial es histórica y hace que quienes mayores beneficios obtienen de la energía son quienes menos sufren las consecuencias de la explotación”.

Fernando Cabrera, integrante del Observatorio Petrolero Sur, de la ciudad de Neuquén

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LAS BECAS DEL CONICET Y ‘QUIÉN QUIERE SER MILLONARIO’

“En 2015 las becas del Conicet estaban bien en términos de plata. Eran de alrededor de 1000 dólares. En general las becas de Humanidades, como no hay lugares de trabajo reales para los becarios, terminamos trabajando en nuestras casas lo que para muchos puede parecer un sueño pero en realidad es malísimo porque terminas muy encerrado, muy aislado, trabajando solo, y además todos los costos de tarifas y demás, los asume el investigador. Lo que empezó desde diciembre 2015 y especialmente en 2017 fue que se empezaron a recortar mucho los ingresos. Primero las Becas post-doctorales, que son becas de dos años que vienen después de la doctoral, que son cinco; y después se ajustó muchísimo el ingreso a carrera. Casi la mitad. ¡Y esa es la única manera de investigar en Argentina! Digamos que o es eso o un cargo de dedicación exclusiva en Universidades…que no los hay.

Entonces los de mi generación a partir de 2017 terminamos pensando como plan A, irse del país, o directamente dedicarse a otra cosa. Muchas personas tardaron muchísimo más en terminar la Tesis doctoral porque se pusieron a buscar trabajo por fuera de la investigación, y conozco muchísima gente que se quedó sin la beca post-doctoral y otra que decidió irse del país…de alguna manera el ajuste no solo afectó el presente inmediato, porque las becas se fueron volviendo más pobres, sino que nos cortaron el futuro y la posibilidad de proyectar hacer investigación acá en el país.

En particular la lucha de los becarios y de los investigadores tuvo cierta repercusión en medios, de hecho me invitaron varias veces al programa del Gato Silvestre en C5N, me llamaron de radios, obviamente no lo suficiente, ni con el suficiente énfasis.

Y paradójicamente, el boom de cobertura mediática lo tuvimos al fin del gobierno de Macri con la aparición de Marina Simian en el programa ese ‘Quién quiere ser millonario’. Una aparición que considero muy desafortunada, porque lterminó de legitimar el macrismo, mostrar una cara muy liviana de la crisis del sistema científico, y terminó legitimando esa política. De hecho no es casual que haya terminado yendo a las marchas en defensa de Macri y convocando a la reelección, o sea, había una narrativa detrás de lo que proponía: eso del mérito, del esfuerzo, del sacrificio…una narrativa con la que el macrismo se sintió muy cómodo. Los becarios que estuvimos luchando 5 años hasta tuvimos que tomar el Ministerio para que nos den un poquito de bola, y a Marina Simian, Macri la recibió al día siguiente que fue al programa, y se sacaron fotos muy contentos.

La actual gestión empezó de una manera muy auspiciosa. En todos los ministerios hay un cambio sustancial de orientación pero sobre todo de formación, tanto política como académica. Es un gobierno que despierta esperanzas. En mi área hay un gesto indiscutible de las intenciones que van a tener desde el gobierno: restituir el rango de Ministerio a Ciencia y Tecnología, a cargo de Roberto Salvarezza que es un científico con larga trayectoria en su campo y en la política. Así que esperamos que se vuelva a poner en el centro del modelo de desarrollo la investigación científica y tecnológica.

Con el macrismo nos hundimos en un pozo. Veníamos con una línea de crecimiento en la inversión y una planificación interesante en términos de lo que se quería que sea Ciencia y Tecnología, del rol que tenía que ocupar en el país, y después Cambiemos destruyó el sistema: consideró que no era relevante para el desarrollo del país”.

Nicolás Olszevicki– Doctor en Letras por la UBA, profesor de la carrera de Comunicación de la UNGS, contenidista y editor de ciencia en Filo.News

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FRENAR LOS DESALOJOS INDÍGENAS

“Desde mi condición de mapuche, y ante la llegada del nuevo gobierno de los Fernández, debo hablar de los 12 años en que gobernó el kirchnerismo y del macrismo después.

En el kirchnerismo hubo un cúmulo de políticas de derechos y de avanzada en el mundo indígena, ya que se ratificaron varias legislaciones internacionales , se trabajó en poder crear leyes de relevamiento territorial como la ley 26.160 sancionada en el año 2006, y puesta en vigencia en el año 2007 al 2008, y que después se fue complementando con los acuerdos de los gobiernos provinciales para su aplicación, siendo la provincia del Neuquén la última en la que se logró firmar un convenio para aplicar la Ley de Relevamiento territorial.

Entendemos que esa Ley fue un paso en la reivindicación de los territorios indígenas, pero no sirvió para frenar desalojos, como en su momento promovió la ley. Hay muy poquitos antecedentes: son contados con los dedos de la mano los conflictos que se lograron resolver aplicando la normativa vigente de la ley 26.160 puesto que en las provincias y a nivel nacional, a la hora del ejercicio de un derecho nunca se procesa a la Comunidad como tal, que es lo que implica la ley, sino que en todos los casos los denunciados, los imputados son de manera personal, no como autoridad política de una comunidad. Por lo tanto nunca se terminó frenando un desalojo. Los hubo, y hubo muertes. Y fue durante el gobierno de CFK cuando hubo más muertos indígenas en el norte del país, en las represiones, en provincias con gobierno peronista y de algún modo ligados a la política nacional.

No nos olvidamos que en el año 2010 cuando se hizo la Marcha del Bicentenario, donde marchamos cientos de miles de hermanos, en una marcha que duró dos semanas para llegar a Casa Rosada y hacer un planteo a la señora presidenta, me acuerdo que en esa oportunidad que ella nos recibió a una delegación en la Casa Rosada estaba Milagro Sala, que ya había asumido su pertenencia al pueblo colla, y había decidido elevar la voz de los pueblos indígenas del norte y hacer un planteo de orden político, reivindicativo hacia el gobierno nacional. Ahí CFK (y hay audios en internet donde esto puede escucharse) le dijo a Milagro Sala: “Milagro, vos tenes que entender que ese celular que estás usando y que andas trayendo en tus manos, eso es posible gracias a la explotación de los recursos naturales, y si hoy existe un mineral dentro de alguna comunidad en el interior del país, no te quepa ninguna duda de que la vamos a sacar porque esos recursos son recursos estratégicos para el desarrollo de la Argentina”. Textuales palabras, en mayo de 2010. Un poco ahí el gobierno cavó su propia tumba para llegar a después a las elecciones 2015.

Creo que faltaron leyes complementarias para reconocer el derecho dela propiedad indígena, y pasó a ser materia pendiente para el gobierno de Alberto Fernández, porque nunca estuvo en la agenda discutir la Ley de propiedad comunitaria indígena en Diputados y en el Senado de la Nación. Si bien hoy hay un proyecto de avanzada en el Senado, esperamos que con el gobierno de Fernández se pueda promover.

Creo que tendrán que ser muy inteligentes para, de algún modo, subsanar la credibilidad del pueblo argentino. La gente le dio un voto de confianza, y tendrán que replantearse el trabajo territorial en el interior del país, en cada provincia, porque la gente quedó descreída de aquellos 12 años y de los 4 años atroces del macrismo. Tienen una oportunidad…la gente es testigo de la explotación del territorio, pero los techos de las escuelas se caen, y los espacios que se construyeron están vacíos porque no está la infraestructura. Alberto Fernández tiene que promover políticas para que cada familia pueda autosustentarse y autoalimentarse en su propio hogar. Se tendrían que terminar los comedores, los merenderos. Es una alternativa pero no una solución.

En 2012, en nuestra comunidad tuvimos un conflicto con una empresa norteamericana que explotaba hidrocarburos en nuestro territorio, y tomamos la decisión de parar esa explotación. Producto de esa acción directa sufrimos varias represiones y nos llevaron a juicio civil y penal en la provincia. Y en 2015 tuvimos el primer juicio por jurado en Latinoamérica con un jurado intercultural, y ahí se generó un precedente en el poder judicial. Estando en pleno juicio el 26 de octubre de 2015 nos desayunamos que el gobierno de CFK iba al ballotage y acá en Neuquén, en la zona centro fue donde más perdió, a pesar que fue donde más operó políticamente. Hubo un voto de descontento hacia el gobierno nacional, creo que fue un costo muy caro que le tocó pagar, y eso tiene que ver con que nosotros fuimos perseguidos y nuestros derechos vulnerados, avasallados.

Y entonces asume Macri: una política de engaño, de mentira al pueblo, incluidos los pueblos indígenas. Nuestra economía de subsistencia, como estamos ligados al campo, a la cría de animales, hemos vivido cuatro años de abandono, de sumisión, de falta de oportunidades.

Creció la cantidad de comedores, de merenderos como forma de alimentación para los niños, para los más vulnerables. En estos lugares donde hay explotación petrolera, minera, hay pobreza en lugares ricos. Falta de acceso a la salud, a la vivienda, a otras políticas de desarrollo. Acá en el campo no hay opción: o crias animales o crias animales. De hecho en algunos lugares donde hay escuela, son solo de nivel primario. Y si los padres quieren que los chicos hagan la secundaria tienen que migrar a la ciudad…eso ya significa alquilar, subsidios para solventar gastos, y ahí aparece el abandono escolar. Hay además un desarraigo del campo a la ciudad. Los chicos no vuelven al campo, a su raíz, y pasan a vivir en los barrios marginales, en los alrededores de la ciudad. Esa es la explicación de lo que hablamos cuando decimos la privación de derechos en los propios territorios. Nosotros estamos en el territorio de Vaca Muerta y hay gente que no tiene un tubo de gas para calefaccionarse en los inviernos o una casa, ¡en un territorio rico!.

Nos preocupa la contaminación del agua y la vinculación con la explotación petrolera. El río Neuquén está contaminado; en el norte de la provincia se empieza a percibir la contaminación del agua por la explotación minera y en la medida que desciende hacia el Limay se le suma la contaminación de las petroleras.

Desde que se creó YPF hay contaminación, y nunca jamás hubo una política de saneamiento, de mitigación ambiental por la contaminación del suelo, el subsuelo y las napas de agua. Los gobiernos provinciales siempre fueron garantistas de esas explotaciones, fueron gerentes de las empresas: pensaron en los inversores y no en la población. Saqueo y contaminación que hoy se ve reflejado en la zona del alto Valle de Rio Negro, que antes era como la capital de la manzana y hoy en ciudades como Allen, que era muy conocida por la pera, ya no quedan chacras donde se produzca y se coseche. Casi no queda producción orgánica, las que quedan usan agrotóxicos.

Las chacras prácticamente arrancaron de raíz las plantaciones y las que no se cedieron o vendieron para hacer barrios privados, pasaron a ser tierras para fracking…

Los medios se han dedicado a hablar bien de las gestiones políticas. Veíamos que el gobierno de Macri se caía a pedazos pero fue muy hábil para utilizar los medios de comunicación, para vender una falsa imagen de modelo de desarrollo. Periodistas o seudoperiodistas que se encargaron solamente de difamar al gobierno CFK pero no contaron lo que le pasaba a la gente durante el macrismo. En la economía familiar, la de subsistencia, lo veíamos día a día. Y ya no se podían sostener, la gente reaccionó y dijo basta, una mentira mediática: ninguna pobreza cero, un país en ruinas.

Por eso el ‘nuevo federalismo’ que plantean es un desafío. La gente no se cree los falsos discursos de los políticos. Si los Fernández están en el poder no es porque el 48% que los votó es peronista. Corresponde a todo un sector que está cansado de haber sido víctima de un gobierno mentiroso que se fue. Serán cuatro años de lección para el kirchnerismo, para el peronismo. Trabajar para poder cambiar la realidad y aprender de los errores. Cuando se habla de desarrollo en el interior incluso en el tema petrolero, hay que tener en cuenta que hace 10 años una explotación con 30 pozos petroleros, de gas, eran operados por 50 operarios, y hoy lo operan 10 personas. ¿qué hacen las otras personas? ¿dónde trabajan? La desocupación en el interior del país requiere un replanteo político muy fuerte, y ver qué se hace cuando se aplica nueva tecnología”.

Martín Velázquez Maliqueo, werken, vocero, de la comunidad mapuche neuquina Wincul Newen

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NO HAY POLÍTICA DE ESTADO SOCIOAMBIENTAL

“Hay que pensar que cuando empieza el gobierno de Macri en 2015 hasta ahora, la degradación del poder adquisitivo -hay que tener en cuenta que de alguna manera somos empleados del Estado, en tanto que investigadores del Conicet y docente universitario- es enorme. Los becarios que están haciendo sus becas doctorales reciben un dinero que está por debajo de la línea de pobreza. Una situación desesperante.

Si comparo con mi época de becario en 2011/2012 pude lograr un ahorro, y cuando culminé mi ciclo doctoral me pude comprar un auto. Hoy los becarios no logran cubrir las necesidades básicas de alquiler, alimentos…indudablemente la situación cambió. En 2014 y 2015 tratábamos de participar en congresos, que es una etapa de formación importante en el ámbito profesional porque se intercambian ideas y opiniones con otros investigadores nacionales y de otros lugares del mundo. Y eso ha quedado totalmente al margen porque los costos son tan desfavorables que es posibilidad de viaje quedó totalmente liquidada.

En la Universidad Nacional de La Plata que lleva adelante una serie de monitoreos del río Paraná veníamos trabajando con convenios con el ministerio de Ambiente de la Nación, donde se articulaba con Prefectura Naval y nosotros, para hacer el diagnóstico del estado ambiental de los ríos de la cuenca del Paraná.

Cuando asume Mauricio Macri en diciembre de 2015, esperábamos seguir, firmar nuevos convenios, estuvimos reunidos en el Ministerio, pero al poco tiempo el gobierno de Cambiemos canceló en términos generales todos los convenios con las universidades públicas con lo cual todo el enorme trabajo que teníamos pensado se perdió, y con eso se perdió la capacidad de generar información, de crecer y de retener recursos humanos, porque hay que decir que eso implicaba también trabajo para becarios, para pasantes…es toda una rueda de cuestiones que se terminó con el fin de los convenios, y muchos de los privados empezaron a ser las estrellas del negocio, por lo menos en el campo ambiental que teníamos nosotros.

Eso también significó que bajara la cantidad de personas que forman parte del sistema científico-académico, o sea, capacitación, formación. Gente que se fue porque como no quedaban en el sistema tenía que salir a la calle a buscar cualquier otro trabajo. Y cuando decimos cualquier trabajo hablamos de la superviviencia, así que la degradación institucional ha sido constante estos últimos 4 años y la situación es casi casi, como volver a empezar.

Por lo menos hasta hoy con todos los gobiernos los temas ambientales están en el último plano, aunque se hable de políticas de estado.

Independientemente del gobierno de turno, el uso de agua para minería, el agua para fracking, para cultivos de arroz, y los problemas de contaminación derivados de cada uno de ellos, esa ha sido la única política de estado que se sostiene en el tiempo. Sí hay que decir que la persona que estaba en la secretaría de Ambiente no era idóneo, pero tampoco tenía la capacidad de gestionar y de articular medidas tendientes a protección, conservación, etc. En la inacción, terminaba permitiendo que ocurran distintos problemas ambientales que podrían haberse evitado, estudiado…en ese sentido, el Estado ausente termina siendo el estado presente de la peor manera, dejando hacer.

En cuanto a las alternativas, se está viendo en estos días el compromiso desde el Estado nacional en recuperar políticas públicas vinculadas a ‘Argentina contra el hambre’, la ley de Solidaridad que se está pensando, etc., esos conceptos, esas palabras ni siquiera estuvieron en el gobierno anterior. Tener un presidente como Alberto Fernández que usa ‘soberanía nacional’ ‘soberanía alimentaria’ o ‘cambio climático’ con algún espíritu, aunque sea chiquito, y tomar algunas cuestiones de la encíclica Laudato Si del papa Francisco, creo que muestra un espíritu sobre el cual habrá que trabajar, motorizar acciones desde las distintas organizaciones porque hay que comprender que a los lobbies de las multinacionales no le va a importar qué gobierno esté al mando, de qué partido político, sino cuál es su renta. Y en esa búsqueda de su renta van a presionar en cada espacio del Estado.

En ese sentido es importante que la organización social y popular esté defendiendo las decisiones del gobierno. Acompañando y también pidiendo que las acciones estén orientadas a la protección de la salud, del ambiente, de la calidad alimentaria, y no de los intereses económicos multinacionales.

Los temas vinculados a los conflictos socio-ambientales desde el punto de vista mediático, nunca han estado en los medios de comunicación abiertos. En esto hay que destacar la decisión de compromiso personal de Marcelo Tinelli y su esposa Guillermina Valdes que están diciendo lo que muchos piensan, creen y necesitan. Y son hoy por hoy un canal muy necesario.

Y luego están los medios más pequeños, que e han dado más difusión a los temas ambientales. Ojalá que durante este gobierno sigan manteniendo ese espíritu de que el tema ambiental tiene que estar sobre la mesa sin importar la política partidaria: tiene que ser una política de protección nacional.

Es muy posible que el lobby de las empresas, de las agroquímicas, de las cámaras, que actúan a través de la pauta publicitaria sobre los medios nacionales, sea radio o televisión, jueguen una pulseada. La radio, que es tan escuchada a la mañana, cuando uno pone los programas de 6 y las 9 gran parte del porcentaje de aire son ‘use plaguicidas’, ‘use tal, resuelva su problema con tal, mezcle sustancias’…ese es un mensaje que ingresa permanentemente, más que nada en los programas vinculados al campo.

Uno puede llegar a pensar que el público de la Ciudad de Buenos Aires no es necesariamente el que tiene el problema de esos agroquímicos. Pero cuando uno va al interior, Santiago del Estero, Chaco, Santa Fe, Córdoba, Mendoza, todos estos temas ni siquiera aparecen en los temas de comunicación locales, más que alguna radio o algo así. Si no fuera por los medios de comunicación alternativos -que no deberíamos llamarlos así porque son fuente de información muy valiosa, están en la construcción directa con los actores-, los temas de seguridad alimentaria no estarían siendo discutidos o mantenidos vivos en la discusión popular.

Ese es un desafío que hay que mantener, más aún pensando en el tamaño del país, y en esta cuestión federal que ojalá logre darse. Creo que hay que separar el país en distintas regiones, y pensar para cada región en función del tipo de producción, sus problemáticas, pensar estrategias en temas ambientales y de salud pública. Por ejemplo hay patologías asociadas a plaguicidas, a metales, problemas respiratorios asociados a hidrocarburos…y eso es propio de cada región. Entonces también hay que pensar políticas de salud acordes a cada región, porque la actividad productiva varía y los problemas ambientales también.

Creo que los próximos 6 meses van a ser de consolidación y presentación de distintos proyectos tendientes a abordar todos estos problemas y va a ser fundamental la vigilancia y el seguimiento por parte de los movimientos sociales”.

Damián Marino, investigador del Conicet, profesor ordinario en el área de División de Ciencias Ambientales en la Facultad de Ciencias Exactas de la UNLP

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