UN LADRILLAZO A FAVOR

Misiones tiene un proyecto donde las tres R: reducción, reutilización y reciclado de residuos que se generan en los hogares dan una suma positiva.

Fernando Santacruz creó en 2018 la ONG Usina de Ideas y políticas públicas, en Posadas. Desde ese momento a hoy, pasaron un universo de cosas que culminan en un esquema para producir ladrillos para viviendas con plástico triturado.

“En ese momento no había un programa de recolección diferenciada de residuos, ni de reciclado en la ciudad. Esa novedad, a las pocas semanas, nos mostró que era una demanda de la ciudadanía muy fuerte. Todo empezó con un Eco-punto donde empezamos a recibir distintos tipos de residuos reciclables que nuestra investigación nos indicó que podían tener un uso en la ciudad: papel, cartón, aluminio, plástico. Había acopiadores que luego lo enviaban a Buenos Aires. También se juntaba vidrio, el cual lo reutilizaban los emprendedores para luego vender alimentos caseros, y botellas para los productos de limpieza también”, afirma en diálogo con www.purochamuyo.com / Cuadernos de Crisis.

“Desde ese Eco-punto, luego lo repartíamos a los cartoneros, que preferimos llamarlos recicladores, y a los emprendedores. Y así empezamos a generar y dinamizar un circuito económico circular: los vecinos nos acercaban los residuos y nosotros lo entregábamos limpio y seco a esos emprendedores y recicladores, en mano, como a cualquier trabajador, e incentivamos a muchas empresas para que separen y le entreguen en mano a estas personas, porque dignifica su trabajo, los revaloriza y los ayuda a mejorar sus ingresos. Pero sabíamos que el vecino no se iba a acercar solamente por una ‘cuestión ambiental’, y empezamos a pensar otro tipo de incentivos. Ahí surgió que los emprendedores, a cambio, y por un valor acordado, nos daban una parte de su producción de alimentos caseros y productos de limpieza que lo donábamos a hogares, comedores y escuelas. Los vecinos vieron que valía doblemente la pena juntar y separar los residuos. Se juntaba mucho valor, no mucho dinero, porque miles de pesos por mes terminaban siendo donados en productos. Fue creciendo tanto el proyecto que ahora, incluso, se le entrega un premio simbólico a los propios vecinos que ayudan al reciclado”, afirma.



"Aquel Eco-punto se multiplicó, y ahora hay 19 Eco-puntos, y muchos más por abrirse. De ese total, 3 tienen que ver con el estado. En 2019 logramos insertarnos en la agenda pública, porque ganamos una propuesta de Presupuesto Participativo. Colamos un proyecto de reciclado: pedimos un camión para almacenar, transportar y guardar los reciclables, que ya deberían entregarlo este año. Ahí fue que el Concejo Deliberante nos apoyó y un estudio de arquitectura donó el diseño de un Eco-punto que construyó la ONG Techo. El otro recibió apoyo del Ente Binacional Yacyretá y se instaló en un barrio, y el tercero en un Centro Educativo ambiental, que pertenece a la provincia de Misiones”.


Fernando Santacruz - ONG Usina de Ideas

El entusiasmo y tesón de Santacruz y de los 40 voluntarios y voluntarias que trabajan en el proyecto Vecino Sustentable impulsó que el nuevo gobierno iniciara un programa de recolección diferencial de residuos. “Si bien el mejor residuo es el que no se genera, si generamos, debemos recuperarlo a través del reciclado y el compostaje. los residuos reciclables en promedio en la Argentina, representan un 35% de los residuos que generamos, los compostables un 40%, y el resto de los residuos un 25%. Más del 30% de los residuos de nuestros basurales en el país terminan en basurales a cielo abierto. Ahora el municipio de Posadas está por abrir dos Eco-puntos, para que haya progresivamente uno por barrio”.

LA CUARTA ERRE

“En la pandemia lanzamos una campaña por la Recuperación, que alarga la vida útil de los productos, evita su rápido descarte, y que terminan arrojados por ahí. Aprendimos bastante: hay un universo de la reparación y hasta hicimos una guía de reparadores en la ciudad de Posadas, con más de 100, y entre ellos un reparador de electrónica, que él los repara y los entrega para que donemos. Lo englobamos en el concepto de Reparación solidaria, porque colaboramos con el ambiente evitando que se convierta en basura, y ayudar a quienes no tienen. Porque pasa que en el centro a la gente le sobran televisores, y en otros lugares no hay. Parece banal, pero le estamos ayudando a tener un poco de felicidad”.

BOTELLAS DE AMOR

“Esa es una iniciativa de Latinoamérica que la ONG tomó en 2019. La botella de amor no es otra cosa que una botella que te permite almacenar plásticos de muy difícil reciclado, como bolsas, bolsitas, envoltorios, paquetitos de plástico...eso una vez compactado se lleva a Buenos Aires y a través de distintos procesos industriales la convierten en madera plástica y material plástico reciclado para hacer muebles. Nosotros lo iniciamos en Misiones y una empresa privada nos donó el flete, pero el volumen fue tan grande que ya no era una solución viable seguir enviando a Buenos Aires. La máquina para hacer la madera plástica tiene un costo elevado, que no estamos en condiciones de afrontar. Y vimos otras experiencias...y aparecieron los ladrillos, el Eco-bloque.


Fernando Santacruz - ONG Usina de Ideas - Eco-bloques

"Los ladrillos con plástico reciclado son una solución. Hace falta una máquina trituradora. Ese plástico se incluye en una determinada proporción en los ladrillos premoldeados. Es un 30% del total. Y como reemplaza parte de la arena por el plástico triturado -que se integra a la mezcla cementicia- lo puede hacer cualquier empresa de premoldeado. No tiene límite, y no debe quedar en un proyecto chiquito, y hacer apenas 1000 ladrillos o 10.000. De lo que se trata es de unir a las partes: nosotros no creamos a los recuperadores, ni a los emprendedores, y acá es lo mismo. Las empresas ya existen, y lo que queremos es que vayan reemplazando, en un porcentaje, un recurso limitado como es la arena por plástico. Hay que salir de un lugar de comodidad. Podemos entender que no tienen tiempo para investigarlo. Bueno, nosotros se lo llevamos y tratamos de convencerlos, porque sí quieren hacer algo por el ambiente. Lo concreto es que resulta en un ladrillo más liviano y mejor conductividad térmica, y la resistencia es similar a un ecobloque normal. Por dentro no hace falta revoque, para exteriores sí porque el sol puede dañar al plástico. Y el resto de las características es similar a los ladrillos conocidos.

Nosotros lo que hacemos es llevarle a los emprendedores el triturado, y ahora además se está por sumar uno que hace baldosas, y estamos investigando la posibilidad de hacerlo en el asfalto, porque ya hay casos en la provincia de Santa Fe, con el Laboratorio Vial, donde se aplica el residuo plástico al asfalto.

La realidad es que generamos muchos residuos plásticos, y hacen falta soluciones a gran escala, porque con los ecobloques no vamos a solucionar el problema. Es fácil reciclar el PET1 o el PET 2 que se recicla muy fácil (tiene que ver con las industrias de las bebidas). Pero los plásticos que están en las botellas de amor no, esos son muy difíciles de reciclar.



UN MODELO QUE GENERA RESIDUOS EN EXCESO

“Este modelo de consumismo extremo, de explotación extrema de los recursos hace que se hayan generado miles de millones de toneladas de residuos. El modelo económico lineal, de descarte, es muy injusto y muy desigual. Y hay que buscar alternativas para un modelo circular, que es un modelo donde los residuos se convierten en recursos, que se cuidan. La economía actual es injusta con el planeta y con los seres humanos. Ahí es muy clarividente la Encíclica Laudato Sí del Papa. Cuando uno empieza a cuidar los recursos el cambio en tu cabeza hace que todo se vea de otra manera. Hoy son 4 municipios que hacen separación de residuos, y en la provincia son 66. Hay mucho por hacer”.


How I'm making bricks out of ashes and rubble in Gaza

En la otra orilla del Atlántico está Costa de Marfil, África. Allí, en alianza con la empresa colombiana Conceptos Plásticos, UNICEF impulsa un proyecto para construir con ladrillos plásticos más de 10 mil aulas para escuelas, y progresivamente recuperar hasta 10.000 toneladas de plásticos por año, que inundan los barrios más pobres de ese país.

Un emprendimiento similar, exclusivamente encabezado por mujeres, surgió en Kenya. Constituyeron una empresa social llamada Gjenge Makers Ltd., la cual desde hace poco más de un año produce ladrillos con plásticos triturados y mezcla de arena de óptima calidad. Un trabajo científico (en inglés) explica los componentes químicos y funcionalidad de este producto, tal como puede verse aquí http://www.ijetmas.com/admin/resources/project/paper/f201703311490941785.pdf


EN PALESTINA, LADRILLOS CONTRA EL BLOQUEO

El padre de la joven Majd Masharawi le dijo: estudiar en la universidad o casarse. Y ella eligió estudiar. A los 22 años se graduó de ingeniera civil, y en 2017 comenzó a experimentar para reconstruir Gaza, destruida por los bombardeos israelíes y el hacinamiento. Logró crear un tipo de ladrillo que solo usa carbón y ceniza de madera quemada, en reemplazo de los materiales habituales. La mezcla lograda resultó en un ladrillo más fuerte y con la mitad de peso.



Sin embargo, el proyecto de Majd no solo permitió pensar en ladrillos hechos literalmente con ‘la nada’, sino en que lo pudieran hacer las mujeres. En Gaza la desocupación supera el 56%. Un reporte de las Naciones Unidas había señalado que en 2014 la aviación israelí destruyó 18.000 casas, lo que llevó a más de 75.000 personas a vivir entre improvisadas chozas de chapa acanalada. ¿Qué hacer si está prohibido el ingreso de materiales de construcción en el territorio sitiado, si sólo ingresa el 20% del cemento necesario para reparar lo dañado y los ladrillos son caros? Crear.

En Gaza, 3 restaurantes producen 100 kilogramos de cenizas por día, y las fábricas de cerámica producen 7 toneladas por semana. Madera quemada, cenizas para usar, y ambiente para cuidar, porque las carencias generalizadas obligan a tirar las cenizas en la arena de la playa.

Los ladrillos fueron bautizados como Green Cake, y desde Japón saludaron la iniciativa que podría tener proyección mundial, ya que las pruebas para usar los ladrillos inventados por la ingeniera palestina, resultaron ampliamente satisfactorias.


¿LADRILLOS DE ORINA O DE MARIHUANA?

La búsqueda de soluciones para utilizar lo que se descarta, evitar daños casi irreversibles en el agua potable y las napas, o quemar ‘basura’ ha abierto múltiples aplicaciones en la construcción.

Una empresa norteamericana desarrolló una mezcla para ladrillos pre-moldeados que se fabrican (a baja escala, o sea ideales para la autoconstrucción), con los tallos de la planta de la marihuana y un compuesto de cal. El resultado, es un ladrillo que no ataca ningún bicho, y es antisísmico. Además, absorben dióxido de carbono de la atmósfera, son intrínsecamente aislantes térmicos, sonoros y anti-incendio. Estiman que 50 kilos de la mezcla de marihuana con 100 kilos de cal permiten preparar ladrillos para 1 metro cúbico. El producto de Hemp Technologies enfrenta diversos frenos jurídicos en relación al uso de los tallos secos de la marihuana, pero su adaptabilidad para construir el ‘hempcrete’ (contracción de la palabra concreto y la marca empresaria) ya comenzó a expandirse.


En línea con estas búsquedas, un equipo internacional desarrolla hace una década un cemento basado en las cerámicas que se descartan de los sanitarios (lavabos, inodoros, etc) más hidróxido de sodio o silicato de sodio, lo que resulta en un cemento liviano y que permite recuperar incontables toneladas de esos desperdicios. Una de las pruebas las están realizando con los cerámicos y una mezcla basada en cáscaras de arroz, que podría ser aun más durable.




Tal vez lo más impensado sea fabricar ladrillos con pis. Los estudiantes de ingeniería civil de la Universidad de Cape Town, en Sudáfrica, crearon un ladrillo ecológico hecho con orina humana. La combinación de arena, orina y una bacteria, que es la que produce la encima ureasa, para separar la urea que está presente en la orina. La reacción que se produce es carbonato de calcio, y eso es lo que el equipo liderado por el experto en calidad de aguas Dyllon Randall utilizó para este ladrillo. El proceso es similar al que forma las conchas marinas en la naturaleza.


A diferencia de los ladrillos convencionales que tienen que cocerse a más de 1000 grados, en este caso los ladrillos de orina se forman / sueldan a temperatura ambiente, y la dureza del ladrillo se podría incrementar dejando a la bacteria trabajar más tiempo. La tecnología tiene, además, una derivación hacia los fertilizantes más escasos, como el fósforo.



La dictadura del consumo afecta siempre en mayor medida a los más pobres. Son ellos los que carecen de sanitarios, agua potable, cloacas, recolección de residuos, ventilación y calefacción en sus lugares de hábitat, y quienes conviven con todos los desperdicios, en particular con los residuos químicos y plásticos.

Algunos ejemplos de la economía circular, del reciclado, de la producción de ladrillos con plástico, con cenizas, con residuos de carbón, con tallos de marihuana, con cerámicos rotos, con cáscaras de arroz y con orina acercan el horizonte: no son producto de la ciencia ficción sino proyectos que ya están en marcha. Ninguno de esos proyectos puede hacerse ‘desde arriba’. Son, en todos los casos, proyectos comunitarios y territorializados, que exigen atención y cuidado del estado, y financiación de quienes producen las montañas de residuos, fabricando bienes con obsolecencia programada.


El contenido de este artículos puede reproducirse total o parcialmente bajo la condición de citar la fuente www.purochamuyo.com/ Cuadernos de Crisis - Argentina

2 comentarios

    • PuroChamuyo 19 marzo, 2021 at 11:20 Responder

      Gracias Oscar por tu lectura y comentario. Sobran departamentos y casas vacías, con tanta gente que vive en la calle o hacinada en hoteles. Pero además, se acumulan los residuos y hay soluciones como estas para la autoconstrucción

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