BOSQUE QUEMADO. PLATA ROBADA. VIDAS SEGADAS.

Pasaron pocos meses desde los fuegos devastadores que acabaron con 500.000 hectáreas en la región central de Chile. Comenzaron en enero 2017.


El Observatorio Latinoamericano de Conflictos Ambientales (OLCA) patrocinó una delegación internacional de la que formó parte el reportero gráfico norteamericano Orin Langelle, que publica hoy purochamuyo.com / Cuadernos de Crisis sus fotos y su observación.


La delegación internacional de la Campaña Alto a los Árboles Transgénicos llegó el 20 de marzo a Santiago de Chile para documentar los impactos sociales y ambientales que ha tenido la industria forestal, y sus consecuencias.

 Tras los incendios, está la mano de las políticas pinochetistas. Sí. Ahí también. En 1974, a menos de un año del golpe contra el gobierno constitucional de Salvador Allende, se estableció el Decreto Forestal Ley 701, que subvencionó la expansión de los monocultivos de árboles, regalando la Corporación Forestal Nacional. Esto dio inicio a la gran expansión de plantaciones de monocultivos de pino y eucalipto para las fábricas de papel y madera. Desde entonces, muchas corporaciones han comprado tierra, destruyendo los bosques nativos que antes abundaban.

el Decreto Forestal Ley 701,  de Pinochet, subvencionó la expansión de los monocultivos de árboles y regaló la Corporación Forestal Nacional

Mientras la presidente chilena Michelle Bachelet ratificaba la "intencionalidad" de algunos de los incendios desatados en ese país, se confirmaba que había 43 detenidos, 11 muertos y más de 3 mil personas estaban afectadas. 1500 habían perdido su casa y su hacienda.

Un informe emanado desde Ministerio de Medio Ambiente estableció luego que, al menos, 185 especies de flora y fauna nativa fueron afectadas por los incendios forestales, incluyendo 44 sitios prioritarios para la conservación de la biodiversidad que se vieron perjudicados entre Valparaíso y Biobío.

 11 muertos, más de 3 mil personas estaban afectadas, 1500 perdieron su casa y su hacienda.

En marzo, el Diario de la Universidad de Chile recogía la opinión del Comité Pro Defensa de la Fauna y Flora, CODEFF, el cual ponía el acento en los perjuicios provocados por el Decreto de Pinochet: “se puso en evidencia la fragilidad del modelo forestal basado en un uso de suelo por parte de grandes extensiones de monocultivos, los cuales frente a la ocurrencia de incendios en un contexto de cambio climático, los hará cada vez más frecuentes”. “Es preciso terminar con esta homogenización a gran escala del paisaje forestal a través de un cambio profundo del modelo, por uno donde se privilegie la diversidad en las especies forestales, productos, y patrones de paisajes. Todo a través de la promoción de una silvicultura de los bosques nativos para avanzar hacia un modelo integrado que genere barreras que retarden el avance de los incendios”.

¿FUERON LOS DE LA INDUSTRIA MADERERA QUIENES INICIARON LOS INCENDIOS FORESTALES?

  • Aprendimos que las plantaciones de pino estaban infestadas por el insecto avispa taladradora: Sirex Noctilio.
  • El insecto excavaba dentro de los árboles, causando que el valor comercial de los árboles disminuyera.
  • La industria maderera no tenía póliza de seguro contra infestaciones de insectos, pero sí lo tenía contra incendios.
  • Muchos creen que es por eso que las plantaciones de pino se incendiaron. Esta hipótesis es parte de la investigación y las autoridades aún no lo pueden negar.

Lo que da fuerza a esta hipótesis es la coincidencia entre la plaga incontrolada de insectos y el foco del fuego. Por supuesto, las personas que perdieron sus hogares y cultivos no tenían seguro contra incendios y no podían recuperar esas pérdidas. Cuando los incendios comenzaron, la industria -y otros- trataron de culpar a grupos de indígenas Mapuche. Pero la información verdadera mostró que el foco del fuego no estaba cerca de los territorios Mapuche.

La historia de los bosques chilenos es dolorosa para las comunidades Mapuche. La invasión de sus tierras ancestrales en tiempos modernos comenzó con la aprobación de la Ordenanza Forestal 701 en 1974. Muchos habitantes indígenas fueron desalojados y marginados. Durante el régimen de Pinochet, las tierras ocupadas por ese pueblo originario pasaron de 10 millones de hectáreas asignadas a sólo 350.000 hectáreas.

Desde la caída de la dictadura, cambiaron varias administraciones gubernamentales.

-Alfredo Seguel

Algunas tierras Mapuche han sido incautadas, y algunas se han devuelto, creando un “mosaico disperso” de tierras indígenas, que hace un tiempo formaban parte de la “Nación Mapuche”.

Una presentación de Alfredo Seguel, de la organización Red de Defensa de los Territorios Araucanía, acerca de las múltiple amenazas a la región de la Araucanía, incluyen a la industria salmonera, 60.000 hectáreas de plantaciones, carreteras, vertederos, minería de cobre, y proyectos energéticos que incluyen a 15 proyectos hidroeléctricos, 6 proyectos eólicos, 1 proyecto geotérmico, y 4 plantas de carbón; además de la privatización del agua.


LAS GARRAS DE LA IUFRO

Existe una Unión Internacional de Organizaciones de Investigación Forestal- IUFRO

En 2011, hubo un Congreso sobre Biotecnología de Árboles en Brasil. 100 laboratorios de 10 Universidades, instituciones de investigación y empresas privadas fueron los participantes. El resultado, es que en 2015 el gobierno brasileño de Dilma Rousseff aprobó una solicitud de FuturaGene para comercializar árboles de eucalipto transgénico en ese país.

La siguiente conferencia IUFRO fue en 2013 en los Estados Unidos. Esa vez el patrocinio lo hizo  ArborGen. En estos momentos, en dicho país están considerando aprobar una solicitud de ArborGen para legalizar la producción comercial de plantaciones de eucaliptos transgénicos.

Las empresas de biotecnología forestal y los intereses comerciales están trabajando de la mano con las universidades para avanzar en la tecnología de árboles transgénicos.

Tal vez la IUFRO no pudo haber elegido peor lugar y peor momento para su Congreso 2017. En Chile y en el Centro de Biotecnología de la Universidad de Concepción (zona donde estuvo el epicentro de los incendios de enero). La cita fue del 4 al 9 de junio, bajo el nombre “Congreso de Biotecnología de Árboles”.


 

La sociedad chilena, en sus múltiples pliegues, cuestiona el extractivismo forestal. Una serie de protestas impidieron que se cumpliera una visita de campo a las instalaciones del Centro biotecnológico.

Integrantes de La Campaña Internacional Alto a los Árboles Transgénicos asistió al congreso y participó durante la semana en protestas y eventos contra la IUFRO, que fueron organizados por grupos locales, organizaciones comunitarias y Mapuche.

La Universidad de Concepción tergiversa su ciencia a la que califican como para el bien público, pero el congreso de la IUFRO demuestra claramente que esto es una mentira”, dijo Anne Petermann, coordinadora de la Campaña Internacional Alto a los Árboles Transgénicos. “Presentación tras presentación, la conferencia IUFRO ignoró las consecuencias sociales y ecológicas de la expansión de las plantaciones forestales y expuso en detalle cómo los científicos están trabajando para encontrar maneras de intensificarlas y ampliarlas para la rentabilidad comercial”.

La primera sesión de la conferencia IUFRO se denominó “Silvicultura chilena y adopción de nuevas tecnologías” y fue llevada a cabo por la Corporación Chilena de la Madera (CORMA) y por Arauco, una de las mayores empresas de celulosa de Chile.

Según reportó el sitio de la organización internacional, en el congreso hubo una manifiesta desinformación sobre la devastación de la industria maderera en Chile. Por ejemplo, declarando que sólo el 3% del bosque nativo se ha convertido en plantaciones de árboles industriales, cuando el Instituto de Recursos Mundiales señala que el 25% de los bosques nativos en pendientes de menos de 45 grados se convirtieron en plantaciones forestales.

 

 

Lira Reyes, de la Asociación Nacional de Mujeres Rurales e Indígenas (ANAMURI) y de Solo el Pueblo Ayuda al Pueblo, fue concluyente: “El negocio forestal es un negocio de muerte que está devastando la tierra. Vemos una extensa militarización y el pueblo mapuche es criminalizado por defender sus tierras. Es por eso que nos seguiremos movilizando y concienciando sobre estos conflictos sociales y ambientales”.♦♦

 

 



Orin Langelle, Foto Biografía

Durante más de cuatro décadas ha documentado, a conciencia, las resistencias de los pueblos a las guerras, a las corporaciones de la globalización, a la destrucción ecológica y a los abusos contra los derechos humanos.
Su primer trabajo fue en 1972 donde mostró las manifestaciones contra la guerra de Vietnam en la Convención del Partido Republicano, en Miami Beach.
Ha trabajado detrás de las líneas rebeldes del Ejército Zapatista de Liberación Nacional – EZLN, en México y coprodujo el filme Lacandona: The Zapatistas and Rainforest of Chiapas, además de haber documentado a los movimientos indígenas de Brasil, Nicaragua, Chile, Indonesia, Kenia, James Bay (en Quebec, Canadá) y a lo largo y ancho de los Estados Unidos.
Asimismo, es vasta su cobertura y participación en campañas de protección y acciones directas vinculadas a los debates ambientales en la ONU, el Banco Mundial, la Organización Mundial de Comercio, entre otras.
Sus trabajos han aparecido en numerosas publicaciones, entre ellas La Jornada y USA Today, así como que han ilustrado numerosos libros.
Exposiciones de Langelle han tenido lugar en New York City, Buffalo, Boston, Washington DC, Madison, (WI), San Francisco, Santa Cruz (CA), Eugene (OR), y Vermont en los EE.UU. Sus fotos fueron exhibidas también en Ámsterdam y Copenhague.
Orin Langelle afirma que las exposiciones de las que se siente más orgulloso aunque no haya podido estar presente, fueron las realizadas en la comunidad indígena Ayoreo, Campo Loro, en el Gran Chaco paraguayo, y en la comunidad indígena Amador Hernández, en la selva Lacandona, estado de Chiapas, México.